RECOGIDA
        En el momento en el que se comienzan a poner las hojas moradas, tendremos el síntoma de la maduración del ajo. Entonces se empiezan a recoger agrupandolos en manojos, se colocan encima de la tierra echos rodetes tapando las cabezas con la hoja para que no las de el sol y para que se vallan secando y cogiendo dureza.
        A los ocho o diez días se procede al corte de la rama y se almacena en unos secaderos de aire para terminar de secarlo. Una vez estén totalmente secos se almacenan en cámaras frigoríficas a 4 grados bajo cero, para su máxima conservación.